"En la tierra, hecha mundo, de fallas geográficas que cuentan tu historia
tus vivencias se convierten en paisajes y tus recuerdos se tornan montes
que de caprichosa extensión, serán enormes o tan pequeños
como sea tu sentir al evocarlos.
Tus memorias montañas.
Valles de clima propio, solitarias playas.
Tus años agua.
De matices azul Chagall a la no-luz de la noche coloreada.
Tus reminiscencias dos lunas
que día y noche se presentan (una menguante, otra completa)
para que le hables, escribas, pintes
a la que momentáneamente estés amando más.
Y de estrellas no debes preocuparte;
que cada lágrima recordada se ha transformado en una
haciéndote dueño de tantas estrellas fugaces como deseos quieras formular.
Así se configura tu mapa rico en depresiones y mesetas, dunas, lagos y esteros.
Que gustosa recorrería si al final donde deseo se me permitiera llegar.
Recorrería días y un par de noches en vela
prados y bosques de historias tuyas que no me corresponden.
Y salvaría acantilados de recuerdos olvidados.
Y escalaría montes de vivencias para ti ya pasadas
Y en venganza me daría incluso el tiempo
de dinamitar aquel cerro que te tuvo días y meses, que sumados fueron años, separado de mí.
Nadaría la bahía de tu infancia, atravesaría los campos de tu juventud
Pasaría por tanto...
Que creo cada kilometro traducido a dolorosa distancia en nuestra verdadera historia
quedaría saldado y con creces en el mundo que es tu memoria.
Todo.
Todo esto.
Más todo lo que no alcanzo a escribir estaría dispuesta a recorrer si se me permitiera llegar "ahí"
Ahí...
A tu gélido desierto
Aquella inmensidad blanca, lisa y llana
que se ha configurado como fobia.
Hasta ahí llegaría dispuesta a por fin cavar la grieta
que ni tan honda, ni tan ancha
serviría de óptimo refugio a la infinita inmensidad que podría ser tu olvido.
Ahí mismo me escondería yo a descansar de mi largo viaje
y a esperar que tú, viajero errante, llegues de improviso por estos parajes
Y no te sientas ni tan frío ni tan solo.
Para abrazarte porque "Todo está bien".
Para que al final de tu travesía y para que al final de la mía
a pesar de todo pronóstico
y contra lo que dictaba aquello, que no nos es muy conocido, llamado sentido común
nos dejémos de "tal vez" y "podría ser"
Llenos de la felicidad que será por fin tener un "por fin..." "
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